Mejorar el sistema. A través de cambios fundamentales que mejoren la calidad, eviten errores y reduzcan el desperdicio. Ejemplo, reducir el inventario en proceso o aumentando la confiabilidad de las operaciones.
Distorsionar el sistema. Conseguir los resultados exigidos en detrimento de otros resultados. ¿Quiere menores inventarios? ¡No hay problema! Los inventarios desaparecen por arte de magia, pero con riesgo de grandes costos en otras operaciones de la organización.
Distorsionar la cifras. Utilice la contabilidad creativa. “Ya no incluimos eso en el inventario; está registrado en los libros de nuestro proveedor”.
Joiner pregunta al lector: ¿Cuál de estas opciones querrá que utilicen sus empleados o subordinados? La respuesta probable sería la primera, por supuesto: mejorar el sistema. Pero la mayoría de los ejecutivos confiesan que son testigos de muchas distorsiones (de cifras o de sistema).
viernes, 20 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario